Mis trayectos cortos por la ciudad donde vivo se podrían decir que son como hablar con rodeos.
Sé donde quiero ir, tengo en mente cuando me subo a mi tomatito (a parte de acordarme de quitar el freno de mano) cual es el camino que debo seguir para llegar bien a mi destino, pero por h o por b un desplazamiento de casi 2 Kilometros que se puede tardar a lo sumo 10-15 minutos contando tráfico, se convierte en toda una aventura para mí. En serio.
El otro día fui al centro comercial. El camino estaba claro. Calle recta hacia abajo, giro a la derecha para entrar a la avenida principal, rotonda para cambiar el sentido de la marcha y tout droit. Itinerario sencillo, corto, directo.
Bien, pues duré hasta la rotonda. Si. Un conductor súper experimentado (no llevaba L ) se colocó en el carril interior de la rotonda cuando su intención era tomar la primera salida, y yo que iba en el de en medio, tranquilita, feliz, pensando en mi siguiente movimiento, de pronto me vi amenazada por el lado izquierdo. En aquel momento pensé en soltar el volante, taparme los ojos y que lo que fuera a pasar que pasara rápido, pero no lo hice. Opté por seguir la corriente y tomar también la primera salida.
En ese momento me di cuenta, que a pesar de que sólo me encontraba a una calle de mi ruta, me hallaba totalmente perdida. No porque no supiera dónde estaba, sino porque nunca había conducido por allí…
Y es que cuando andas, no te das cuenta de lo que son calles prohibidas, puedes atajar, esquivar obras…pero en coche…en coche todo es bien distinto.
Así que me callejeé todo el puto centro, con sus callecicas, sus cedas a la derecha, sus camioncicos aparcados en doble fila que el coche lo tienes que poner de canto si quieres que pase, peatones que salen de la nada…y todo eso mientras mi mente reseteaba cual GPS y buscaba rutas alternativas.
Después de 6 Kilometros, 40 minutos y mi cabeza totalmente ida, llegué al centro comercial. Y con suerte, lo pillé abierto.

Rss de ALaCarretera
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Es curioso. Para eso mismo tengo yo el GPS.
Por un lado me pierde. Porque a veces me mete por calles en contradirección.
Pero por otro me encuentra. Me dice dónde estoy. Y por regla general me suele llevar a mi destino.
Ahora, si estás pensando en comprarte uno, piensa que primero hay que entenderlo. Que vas por la autopista y te dice “en 100 metros a la izquierda” y resulta que tienes que seguir recto (la derecha sería tomar la siguiente salida).
Jajajaja, muy gracioso lo que me comentas del GPS…
La verdad es que no tengo, pero si que estoy pensando en pedirme uno para Navidad… porque seguro que me habria ayudado bastante en un viaje que hice y que en proximos post contaré.
Un saludo
El GPS suele ir de puta madre y además va muy bien para empezar a soltarte en los trayectos largos. Sin embargo, a veces se le cruzan los cables y te la puede liar, por ejemplo, en el centro de una ciudad que no conoces y de la que no sabes cómo salir.
Lo que pasa es que no hay nada para ir pillando experiencia como perderse.
Los camioncitos en doble fila son muy graciosos, al igual que los todoterrenos que en una calle estrecha aparcan con dos ruedas sobre la acera “para no molestar” y que te obligan a pasar casi apoyándote en la pared contraria.
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